La promesa de descentralización de Andy Burnham de transferir poder desde Westminster a cada código postal es una visión ambiciosa, pero hacerla realidad será difícil. Dado que la centralización fiscal del Reino Unido sigue siendo un obstáculo persistente, el plan para que los alcaldes regionales reciban una parte del impuesto sobre la renta presenta importantes trabas prácticas. Este artículo analiza los desafíos y las posibles vías de avance.
El alcance del reto de la descentralización
El Reino Unido se encuentra entre los países más centralizados fiscalmente del mundo desarrollado. Según el Centre for Cities, solo el 5% de los ingresos fiscales se queda con los alcaldes y las autoridades locales, mientras que el resto fluye hacia Whitehall. En cambio, Francia retiene el 14% a nivel local y Japón el 22%. Esta centralización tan profunda convierte la promesa de Burnham en un cambio monumental.
El sistema de descentralización de Inglaterra es especialmente enrevesado. Los gobiernos sucesivos han adoptado un enfoque fragmentado, creando decenas de partidas de financiación con asignación final bajo los conservadores, lo que fomentó una «cultura de cuenco para pedir». Estas partidas tampoco se ajustaban a los miles de millones en subvenciones centrales recortadas durante la austeridad, dejando a los líderes locales con una autonomía limitada.
Por qué la descentralización del impuesto sobre la renta es una buena idea en principio
Los economistas respaldan ampliamente la idea, anunciada por primera vez por Rachel Reeves, de permitir que los alcaldes retengan una parte de los ingresos fiscales generados localmente. Esto podría ayudar a abordar las profundas desigualdades regionales de Gran Bretaña. El Instituto de Estudios Fiscales estima que entre el 6% y el 9% de los ingresos del impuesto sobre la renta local sería suficiente para sustituir por completo las compensaciones integradas que los alcaldes reciben actualmente.
Aspectos prácticos y plazos de implementación
Sin embargo, la introducción del plan requiere tiempo. Los puntos clave a considerar incluyen negociar el porcentaje exacto, garantizar la rendición de cuentas y evitar consecuencias no deseadas como la competencia fiscal entre regiones. El presupuesto de otoño marcará el inicio, pero la implementación total podría tardar años.
| País | Retención de impuestos locales |
|---|---|
| Reino Unido | 5% |
| Francia | 14% |
| Japón | 22% |
Ideas clave
- La centralización fiscal en el Reino Unido es extrema: solo el 5% de los ingresos fiscales permanece en el ámbito local.
- El plan de Burnham para descentralizar el impuesto sobre la renta podría reducir la desigualdad regional.
- La implementación será lenta, con desafíos técnicos y políticos.
- El presupuesto de otoño es un hito fundamental para la agenda de descentralización.