Las olas de calor en el Reino Unido han convertido los otrora exuberantes paisajes verdes del país en un terreno seco y pardo, a medida que el calor extremo y las condiciones de sequía se intensifican debido al cambio climático. Este verano ha registrado temperaturas récord y precipitaciones mínimas, lo que ha provocado graves impactos medioambientales y agrícolas en toda Inglaterra y Gales.
Olas de calor y declaraciones de sequía sin precedentes
La Agencia de Medio Ambiente de Inglaterra y Natural Resources Wales han declarado oficialmente la sequía en la mitad de Inglaterra y en todo Gales. Se trata del tercer episodio de este tipo en los últimos cinco años, después de cuatro olas de calor consecutivas desde mayo, que han alimentado enormes incendios forestales y han dejado las fuentes de agua agotadas.
Según datos recientes, Inglaterra recibió solo el 7% de su media histórica de precipitaciones para julio, mientras que el sur de Inglaterra recibió apenas un 1%. Esta drástica falta de lluvia ha transformado los parques, las tierras protegidas y los campos deportivos de verde a pardo, mientras que los ríos y los lagos han disminuido hasta niveles históricos.
El Támesis en su nivel más bajo
El río Támesis a la altura de Reading ha registrado su nivel de agua más bajo de la historia, lo que pone de manifiesto la gravedad de la sequía. A pesar de estas circunstancias, las compañías de agua aseguran que el suministro de agua potable no se ve afectado debido a las lluvias registradas el invierno pasado, pero aproximadamente 23 millones de personas en Inglaterra y Gales están ahora bajo una prohibición del uso de mangueras.
Cambio climático: el factor determinante
La Oficina Meteorológica (Met Office) prevé que para 2070 los veranos en el Reino Unido podrían ser entre 1 °C y 6 °C más cálidos y hasta un 60% más secos en comparación con los niveles de 1990. La doctora Chloe Brimicombe, científica climática de la Universidad de Oxford, subraya que el tiempo seco que se acumula durante este verano es una señal clara de que hace falta actuar con urgencia. «El cambio climático no es un problema del futuro; es un desafío para ahora mismo», advierte.

Patrones meteorológicos de ida y vuelta
La crisis climática está provocando patrones meteorológicos de «ida y vuelta» (whiplash), alternando entre extremos húmedos y secos. Estas condiciones favorecen el crecimiento de la vegetación solo para secarla después, creando un combustible ideal para los incendios forestales y agravando los efectos de la sequía.
Impactos en la agricultura y la fauna
Los agricultores tienen dificultades cuando los cultivos se marchitan por falta de agua adecuada, mientras que los hábitats de la fauna están desapareciendo. Las áreas protegidas, incluidos los parques nacionales y las reservas naturales, están sufriendo una presión severa, lo que pone en riesgo la biodiversidad y la estabilidad de los ecosistemas.
A continuación, se muestra una comparación de las anomalías de precipitaciones y temperatura para julio de 2022 frente a los promedios históricos:
| Región | Precipitaciones (% del promedio) | Anomalía de temperatura (°C) |
|---|---|---|
| Inglaterra | 7% | +3.5 |
| Inglaterra meridional | 1% | +4.2 |
| Gales | 10% | +2.8 |
Aspectos clave
- La mitad de Inglaterra y todo Gales están oficialmente en sequía.
- Julio de 2022 se perfila como el mes más seco registrado.
- 23 millones de personas se enfrentan a prohibiciones del uso de mangueras.
- El cambio climático está intensificando las olas de calor y aumentando la frecuencia de la sequía.
- Se necesitan estrategias urgentes de adaptación y mitigación.