Donald Trump llegó a Pekín el miércoles para encontrarse con una China que ha ganado confianza desde su última visita de Estado en 2017. Mientras que el presidente estadounidense era visto antes como un animador, muchos chinos comunes ahora lo consideran un líder que podría representar una amenaza real para sus intereses. La visita está marcada por medidas de seguridad reforzadas y un cambio notable en el sentimiento público, reflejando un ánimo más asertivo y nacionalista en todo el país.
En Yaoji Chaogan, un popular comedor cerca de las históricas Torres del Tambor y la Campana de Pekín, se ha eliminado la evidencia de la visita de un anterior líder estadounidense. La "diplomacia de los fideos" de Joe Biden en 2011 fue una vez motivo de orgullo, pero la redecoración del restaurante borró ese recuerdo. "Si los políticos estadounidenses fueran realmente inteligentes, no intentarían frenar a China", dijo Liu Cheng, un comensal de 47 años, mientras comía baozi al vapor y ensalada de piel de tofu. Este escepticismo hacia el liderazgo estadounidense está ahora generalizado, alimentado por la propaganda estatal y la percepción de que Estados Unidos está sumido en el caos.
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La creciente confianza de China y sus dificultades económicas
Aunque la economía china está en dificultades y el crecimiento salarial se ha desacelerado a menos del 2% en términos reales en Pekín el año pasado, un nacionalismo pujante está en aumento. Muchos ciudadanos chinos creen que Estados Unidos es un provocador, citando las recientes apuestas de política exterior de Trump, desde el secuestro del presidente de Venezuela hasta el inicio de una guerra con Irán. El presidente estadounidense ha perdido su valor de novedad, y ahora es visto como impredecible y potencialmente peligroso para los intereses chinos.
"Sea quien sea el presidente de Estados Unidos, es más o menos lo mismo para la gente común como nosotros", dijo Liu. "Antes de asumir el cargo, los presidentes estadounidenses pueden decir cosas muy extremas, pero una vez que están en el cargo, no tienen más remedio que enfrentar la realidad de la existencia de China". Añadió que Estados Unidos está luchando por aceptar el ascenso de China, un proceso que cree que llevará unos 10 años.
Taiwán y las preocupaciones de seguridad dominan las conversaciones
El tema de la independencia de Taiwán está creando una brecha entre las dos superpotencias. China reclama Taiwán como parte de su territorio y se espera que presione a Estados Unidos para que suavice su apoyo a la isla autónoma cuando Xi y Trump se reúnan esta semana. "Definitivamente ayudará a aliviar un poco las relaciones entre China y Estados Unidos... muestra que su actitud hacia China no es hostil", dijo Liu Chunlei, un taxista de 36 años, quien acogió con satisfacción la disposición de Trump a visitar Pekín.
En las calles de Pekín, es evidente un fuerte dispositivo de seguridad. El Templo del Cielo, un complejo religioso que data de la dinastía Ming, ha estado cerrado a los visitantes desde el martes antes de la visita prevista de Trump el jueves por la tarde. Este monumento es significativo en la historia de Pekín y Washington, lo que subraya la cuidadosa coreografía de la visita.
Sentimiento público y contexto histórico
Los chinos comunes expresan una mezcla de indiferencia y preocupación. Muchos ven a los líderes estadounidenses como intercambiables, con políticas que en última instancia sirven a los intereses de Estados Unidos. La eliminación de la foto de Biden del restaurante simboliza un cambio más amplio: China ya no busca la validación de las visitas estadounidenses. En cambio, proyecta fuerza e independencia.
Las acciones de política exterior de Trump han reforzado la opinión de que Estados Unidos es un provocador. A pesar de sus elogios anteriores a Xi Jinping como un "tipo tremendo", los ciudadanos chinos se muestran cautelosos. La visita se produce en un contexto de creciente nacionalismo y la creencia de que China debe mantenerse firme contra las presiones externas.
Conclusiones clave de la visita de Trump a Pekín
- Seguridad: El Templo del Cielo y otros lugares emblemáticos están cerrados para garantizar una visita sin contratiempos.
- Sentimiento público: El escepticismo y el nacionalismo son altos, y muchos ven a Estados Unidos como una amenaza.
- Taiwán: El tema sigue siendo un punto importante de discordia en las relaciones entre Estados Unidos y China.
- Contexto económico: La desaceleración económica de China alimenta tanto el nacionalismo como la ansiedad.
Preguntas frecuentes: La visita de Trump a Pekín
¿Por qué visita Trump Pekín?
Trump visita Pekín como parte de una visita de Estado para discutir relaciones bilaterales, comercio y temas de seguridad, incluido Taiwán. La visita tiene como objetivo aliviar las tensiones entre las dos superpotencias y abordar preocupaciones mutuas.
¿Cómo se sienten los chinos comunes acerca de la visita de Trump?
Muchos ciudadanos chinos son escépticos y ven a Trump como impredecible y una amenaza potencial. Sin embargo, algunos acogen la visita como una señal de apertura y una oportunidad para mejorar las relaciones. El nacionalismo y la desconfianza hacia los motivos de Estados Unidos están generalizados.
¿Qué medidas de seguridad se han implementado para la visita?
Pekín ha implementado medidas de seguridad reforzadas, incluido el cierre del Templo del Cielo a los visitantes y el despliegue de personal policial y militar en toda la ciudad. Estas medidas garantizan una visita fluida y segura para el presidente estadounidense.