La estrella keniana de rugby seven, Kevin Wekesa, está utilizando su plataforma para destacar un problema global apremiante: la injusticia climática. Mientras que muchos defensores del clima de alto perfil provienen de América del Norte y Europa, Wekesa sostiene que la conversación debe incluir las voces de las naciones que ya sufren los peores efectos. "Para nosotros, esta es una conversación muy relevante", afirma, señalando el aumento del calor, las canchas agrietadas y los patrones climáticos cambiantes que afectan directamente a los jóvenes atletas en Kenia.
La realidad del cambio climático en el deporte keniano
Un año antes de competir en sus primeros Juegos Olímpicos en París 2024, Wekesa respondió al descenso de Kenia de la máxima categoría del seven internacional ofreciendo entrenamiento gratuito de rugby en las escuelas. Durante una visita a una escuela en Kirinyaga, en las laderas del Monte Kenia, se encontró con un campo seco e impracticable y se vio obligado a cancelar la sesión. Un estudiante le dijo que las condiciones habían sido similares durante dos meses, mientras que otro sugirió que el clima inusual se debía al cambio climático.
"Pensé para mis adentros: si ya está afectando este nivel del deporte, ¿qué pasará en el más alto nivel?", recuerda Wekesa. Ese momento impulsó la creación de Play Green, una organización que conecta el deporte con la acción climática. En 2025, ganó un Premio de Acción Climática del COI por su trabajo, que incluye liderar a los equipos nacionales masculino y femenino de seven de Kenia para que utilicen botellas de agua reutilizables, ahorrando aproximadamente 1,000 botellas de plástico cada semana.
Play Green: Una iniciativa climática impulsada por la comunidad
Los esfuerzos de Wekesa van más allá del equipo nacional. Espera prohibir los plásticos de un solo uso en los clubes y torneos de rugby kenianos. "Si puedo eliminar el plástico directamente de todos los clubes de Kenia, eventualmente podría crecer orgánicamente a otros deportes en el país", explica. En abril, se reunió con Inger Andersen, directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, para discutir la reducción de plásticos de un solo uso en la Copa Africana de Naciones (Afcon) en 2027, que Kenia organizará junto con Uganda y Tanzania.
Play Green también se centra en la educación sobre el cambio climático en las escuelas kenianas. "Trabajamos con niños porque ellos heredan la crisis climática, no porque la estén causando", dice Wekesa. Destaca una marcada disparidad: "Los niños kenianos tienen una huella de carbono muy pequeña en comparación con los niños que crecen en economías de alto carbono como el norte de Europa, sin embargo, a menudo están más expuestos a las consecuencias: sequía, inundaciones, calor, escasez de agua, inseguridad alimentaria, enfermedades y pérdida de clases. No estoy culpando a los niños europeos, pero debo destacar las injusticias climáticas".
Empoderando a la próxima generación
Play Green no trata a los niños como víctimas. En cambio, los empodera como participantes activos en la protección de su medio ambiente. "Para mí, la acción climática es práctica, visible y arraigada en la comunidad, como el rugby. Se necesita una comunidad para abordar la acción climática; no se trata de señalar con el dedo", explica Wekesa. A través de charlas sobre el clima y sesiones de rugby, los estudiantes aprenden pequeñas acciones que reducen los impactos, como conservar el agua.
El enfoque de Wekesa refleja el trabajo en equipo inherente al rugby. Él cree que el esfuerzo colectivo es la única manera de abordar la crisis climática. Su trabajo ya ha inspirado cambios medibles, desde la reducción de residuos plásticos hasta la educación de miles de niños sobre sostenibilidad.
El contexto más amplio de la justicia climática
Según las Naciones Unidas, África contribuye solo con aproximadamente el 4% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, pero sufre desproporcionadamente los impactos climáticos, incluidos fenómenos meteorológicos extremos e inseguridad alimentaria. La historia de Wekesa es un poderoso ejemplo de cómo los atletas del Sur Global están dando un paso al frente como defensores. Como le dijo a The Guardian: "La mayoría de las personas conocidas que hablan sobre el cambio climático están en América del Norte y Europa, pero para nosotros esta es una conversación muy relevante".
Su mensaje es claro: la acción climática debe ser inclusiva. Al combinar el deporte con la educación, Wekesa está construyendo un modelo que otras naciones pueden seguir. El Premio de Acción Climática del COI reconoce esta innovación, y su reunión con el PNUMA señala un creciente apoyo institucional.
Logros clave de Kevin Wekesa y Play Green
- Ahorraron 1,000 botellas de plástico por semana mediante botellas de agua reutilizables para los equipos nacionales.
- Ganaron el Premio de Acción Climática del COI 2025 por vincular el deporte con la defensa del clima.
- Involucraron a niños en las escuelas con educación climática práctica y rugby.
- Abogaron por la prohibición de plásticos en los clubes de rugby kenianos y en la Afcon 2027.
Preguntas Frecuentes: Justicia Climática y Rugby
¿Qué es la injusticia climática?
La injusticia climática se refiere a la carga desigual de los impactos del cambio climático en las comunidades vulnerables, especialmente en los países en desarrollo, que contribuyen menos a las emisiones globales. Kevin Wekesa destaca esto al señalar que los niños kenianos tienen una huella de carbono pequeña pero enfrentan consecuencias graves como sequías e inundaciones.
¿Cómo está marcando la diferencia Play Green?
Play Green reduce los residuos plásticos en el rugby keniano, educa a los escolares sobre la acción climática y aboga por cambios de políticas como la prohibición de plásticos de un solo uso en los clubes deportivos. La organización ya ha ahorrado miles de botellas de plástico y ha obtenido reconocimiento internacional.
¿Por qué son importantes los atletas para la defensa del clima?
Los atletas tienen una plataforma poderosa para llegar a audiencias amplias. Wekesa utiliza su estatus como estrella del rugby seven para llamar la atención sobre los problemas climáticos en África, demostrando que el deporte puede impulsar la acción ambiental comunitaria e inspirar cambios en las políticas.
