Blancpain y Dani García, Dani García y Blancpain. La relojería, como la gastronomía, puede considerarse una habilidad más o menos compleja o, según quién la desarrolle, un arte sin excusas.
Y no se trata solo de tener más o menos talento: además de pasión, ambas disciplinas requieren años de práctica y dedicación, solo así se puede alcanzar la excelencia y el reconocimiento de los expertos en la materia.

Y esto es lo que vienen a contarnos Blancpain y Dani García en la cuarta edición de las jornadas gastronómicas «A 4 Manos» celebradas recientemente en el local de este último en Marbella.
Dani, junto a una constelación de colegas, rindió homenaje al japonés Nobu Matsuhisa, y tuvimos la oportunidad de ver por qué ambos son considerados artistas culinarios. Con un menú preparado a cuatro manos, pudimos degustar lo mejor de cada casa, desde el gazpacho amarillo de Dani hasta el bacalao negro con miso de Nobu.


Dani es también amigo de Blancpain (la marca rechaza la expresión «embajador») porque ambos entienden sus propias habilidades como arte y lo reconocen en el otro.
El cronógrafo Bathyscaphe Fifty Fathoms Flyback. Lo que Dani lleva en sus apariciones públicas también lo acompaña en su día a día, como lo acompañó en el desayuno, esta vez mano a mano, que compartimos en la Boutique Tourbillon de Puerto Banús.

Este nuevo modelo Fifty Fathoms Bathyscaphe de Blancpain. Integra un también nuevo calibre de manufactura F385 de 13 líneas que oscila a una frecuencia de 36 000 vibraciones/hora.
Cuenta con una función de «retorno de vuelo» o flyback, que con una sola acción sobre el pulsador situado a las 4 horas detiene, pone a cero y reinicia el cronógrafo al instante. Por otro lado, los pulsadores estancos del cronógrafo permiten su uso bajo el agua hasta 300 metros de profundidad sin riesgo de que el agua penetre en el reloj.
Este modelo también destaca por la presencia de un fondo de caja de cristal de zafiro, posible gracias al uso de un espiral de silicio, cuyas propiedades antimagnéticas permiten prescindir de la jaula de Faraday.
A través de este cristal se puede ver la evolución de la masa oscilante de oro de 18 quilates recubierta de NAC (una aleación de platino) y esculpida con el logotipo de Blancpain. El calibre F385 está compuesto por 322 piezas, de las cuales 32 son rubíes, y tiene una reserva de marcha de 50 horas. Su precio: 16 100 €.