Coincidiendo con la celebración del legendario Gran Premio de Mónaco, TAG Heuer reunió una vez más a celebridades del mundo de la moda, el deporte y el entretenimiento para una velada glamurosa y exclusiva.

Así, la manufactura, que es el Reloj Oficial del Gran Premio desde 2011, congregó en su yate Seadream, amarrado en el mismo puerto de Mónaco, a reconocidas personalidades del deporte mundial, como el cinco veces ganador del Super Bowl, Tom Brady, el renombrado ganador del Tour, Cadel Evans, y el propio Daniel Ricciardo, piloto del equipo Aston Martin Red Bull Racing. A este grupo se unieron la supermodelo Bella Hadid, la Miss Paulina Vega Dieppa y la cantante Geri Halliwell.



Ya en el día del Gran Premio de Fórmula 1, los Gird Girls y Boys pudieron lucir fantásticos modelos de TAG Heuer. Los relojes elegidos eran todos blancos, en sintonía con el color emblemático que marcó los eventos de la "Fiesta Blanca" organizada por la firma relojera. Fueron tres los modelos que tuvieron el honor de representar el espíritu deportivo y el saber hacer técnico de la marca:
- El TAG Heuer Connected Modular 45: un elegante reloj conectado Suizo de fabricación propia con acabados muy cuidados, como la inmaculada correa de caucho blanco, que presentaba un concepto innovador, ya que ofrece la posibilidad de intercambiar el módulo conectado por un módulo mecánico de Alta Relojería (reloj de tres agujas con calibre 5, cronógrafo con calibre 16 o cronógrafo tourbillon con certificado COSC). Un concepto modular que también se apreciaba en las asas y el brazalete y que fue muy valorado por los asistentes.
- El TAG Heuer Carrera Heuer 01: el cronógrafo por excelencia de TAG Heuer. Con un calibre HEUER-01 cuyas continuas mejoras lo han convertido en un modelo admirado por su alto nivel de calidad. El cronógrafo de 45 mm, también con correa de caucho blanco, fabricado 100% por TAG Heuer, fue protagonista de grandes momentos junto a las estrellas del deporte que se dieron cita en el aclamado evento.
- El Monaco Lady: El Monaco, el modelo icónico popularizado en 1971 por Steve McQueen, sigue siendo uno de los grandes éxitos de TAG Heuer. Aquí, en una versión femenina y completamente blanca, mostró su lado más glamuroso con un look refinado que brilló con luz propia durante todo el fin de semana.