No hay mejor homenaje al embajador de Montblanc y famoso campeón mundial de bádminton, Lin Dan, que el nuevo TimeWalker Pythagore Ultra-Light Concept, un reloj cuyo espíritu deportivo trasciende los límites de la alta relojería.
Conocido como "Super Dan" por sus seguidores, el atleta de 33 años destaca por su constante búsqueda de la excelencia y la perfección, así como por su increíble energía, espíritu y sentido del estilo. Valores que se representan en el TimeWalker Pythagore Ultra-Light Concept desde la caja hasta el movimiento. Una combinación de materiales ultraligeros y alto rendimiento técnico entran en juego para equipar a los deportes de élite.

Tanto Lin Dan como Montblanc comparten el carácter pionero y el deseo de superar los límites de la excelencia. Este nuevo modelo completa la Colección Montblanc TimeWalker, una línea muy apreciada por su fusión de materiales y mecanismos revolucionarios combinados con los códigos tradicionales de la alta relojería. Un reloj ultraligero, resistente y robusto, cualidades perfectas en una pieza de relojería para hombres activos como Lin Dan, que aprecian la agilidad y la comodidad para trabajar y practicar deporte.

Montblanc ha concentrado su investigación y desarrollo de materiales innovadores y revolucionarios en el TimeWalker Pythagore Ultra-Light Concept. Los ingenieros de la Maison han trabajado, por un lado, con una combinación de titanio DLC negro para las asas esqueletizadas, con un acabado satinado y tratado con un recubrimiento DLC negro resistente a los arañazos; y por otro lado, con elementos de carbono ITR2®Kevlar® para la parte central de la caja (40 mm), el fondo, el bisel y la corona, convirtiendo al nuevo modelo en uno de los relojes mecánicos más ligeros del mundo, con solo 14,88 gramos.

El TimeWalker Pythagore Ultra-Light Concept está equipado con el nuevo Calibre Montblanc MB M62.48 de cuerda manual que muestra horas, minutos y segundos, con una reserva de marcha de 50 horas. El diseño del movimiento se inspira en el histórico movimiento Minerva Pythagore, con las formas rectas de su puente arquitectónico que sigue la proporción áurea de Pitágoras. El resultado es un movimiento muy contemporáneo y ultraligero que lleva la estética del pasado hacia el futuro.