Para algunos modelos es diseño innovador, para otros es tradición. Y para los nuevos relojes Zenith El Primero Tourbillon, precisión. Los tres nuevos cronógrafos de esta colección están impulsados por el calibre El Primero 4035D, un movimiento de cronógrafo tourbillon de cuerda automática de alta precisión. Un movimiento que late a una cadencia excepcional de 36.000 vibraciones/hora y es capaz de indicar con precisión la décima de segundo. Además, este reloj cuenta con una reserva de marcha de 50 horas, 381 componentes y un sistema de indicación de fecha patentado que lo convierten en un modelo único.
Así, los elegantes Zenith El Primero Tourbillon vienen con una caja de oro rosa o acero inoxidable con un diámetro de 45 mm, resistentes al agua hasta 100 metros. Además, tienen una corona de cuerda estriada y dos pulsadores redondos de estilo vintage que le otorgan un aspecto clásico con líneas armoniosas y proporcionadas. Y como detalle importante, el cristal de zafiro abombado con tratamiento antirreflectante en ambas caras que optimiza la lectura de una esfera lacada en blanco o negro con agujas en forma de espada e índices facetados y luminiscentes.
Un entorno sobrio en el que los contadores de 30 minutos y 12 horas se sitúan respectivamente a las 3 y 6 horas para lograr la máxima legibilidad. Mientras tanto, el fondo de zafiro transparente revela la fascinante visión del movimiento y el ballet de su masa oscilante de oro decorada con el motivo Côtes de Genève.
Y bajo toda esa apariencia elegante, los nuevos relojes Zenith El Primero Tourbillon esconden una mecánica de complejidad perfectamente controlada. Los tres modelos presumen de una arquitectura asimétrica claramente identificable en la que el tourbillon está posicionado a las 11 horas, mientras que su jaula giratoria descentrada se revela a través de una generosa abertura en la esfera. Además, el mecanismo del tourbillon realiza una rotación por minuto e incluye una pequeña aguja de segundos y un calendario.
Y para culminar, los cronógrafos se complementan con una correa de piel de aligátor negra o marrón con forro de caucho y cierre triple plegable. Por todo ello, los nuevos relojes Zenith El Primero Tourbillon son un claro ejemplo de un diseño excepcional en el que la precisión es la mejor seña de identidad.