Abrir un nuevo negocio es sinónimo de preocupaciones. Hay que tener en cuenta muchas cosas: la ubicación, los permisos necesarios o el precio, entre ellas. La seguridad es un factor que no debemos olvidar.
Los elementos que consideres necesarios para hacer tu negocio más seguro son una alarma, así como cámaras de seguridad. Sin embargo, para dificultar al máximo el acceso al interior, también es recomendable que elijas una persiana de seguridad adecuada.
¿Qué negocios sufren más robos en España?
Nuestro país se considera bastante seguro. La tasa de criminalidad es inferior a la de otros territorios europeos como Reino Unido o Francia. Esto no significa que no sea necesario proteger tu negocio de un posible robo.

De hecho, la seguridad es uno de los factores que autónomos y empresarios suelen valorar al elegir un local. Entre los tipos de negocio más susceptibles de sufrir hurtos y robos, destacan especialmente:
- Tiendas de ropa: Sobre todo en locales grandes donde la falta de empleados que puedan vigilar el espacio facilita las cosas a los delincuentes.
- Tiendas de bricolaje: Su peligro es similar al de las tiendas de ropa, con el añadido de que tienen artículos muy pequeños y de alto precio.
- Gasolineras: Lo más atractivo para los ladrones son los alimentos y las bebidas alcohólicas.
- Joyerías: Es obvio que el botín en estos casos puede ser muy caro, por lo que se encuentran entre los negocios que más se intentan robar. Sin embargo, suele ser mucho más difícil hacerlo.
- Grandes superficies: Los supermercados o centros comerciales también son espacios que atraen a los delincuentes.
Aunque los robos ocurren con más frecuencia en estos lugares, si tienes cualquier otro tipo de negocio igualmente debes extremar las precauciones.
Tipos de robo más comunes
Puede parecer exagerado instalar persianas de seguridad en las ventanas, pero debes valorar la cantidad de peligros a los que te enfrentas. Estos son los métodos de robo que más deberías conocer:
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Robo interno: Solemos pensar que, en un caso de robo, siempre lo comete un ladrón ajeno al negocio. Sin embargo, es muy frecuente que sea un empleado, por la facilidad de acceder a la caja registradora o a cualquier producto de tu tienda.
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- Robo externo: Es el que produce una persona ajena a la empresa.
- Robo físico: En este tipo de delito no hay violencia física hacia nadie, pero se fuerzan elementos de seguridad. Si el ladrón desactiva la alarma, rompe un candado o un cristal, o fuerza una caja fuerte, estaría realizando un robo físico.
- Ciberrobo: En este caso, lo que se obtiene es información comprometida y no un objeto físico.
- Atraco: Puede ser con o sin armas, pero en cualquier caso se produce violencia hacia otra persona.
Instalar una persiana de seguridad te ayudará a protegerte de robos y robos físicos por la noche. Ya que si el robo se produce cuando el negocio está abierto al público, las persianas, al estar subidas, no servirían como medida de protección.
Si lo que te preocupa es el robo interno, prioriza la instalación de cámaras de seguridad. Funcionan como elemento disuasorio y te permitirán saber si algún empleado intenta robar en algún momento.
En el caso de las persianas, para esta situación es recomendable que sean bloqueables y que los empleados no conozcan el código de apertura, o que se cambie a diario.
Tipos de persianas de seguridad
Existen múltiples tipos de persianas para tu negocio. Estas son las más comunes:
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De aluminio: Este material les otorga una mayor resistencia, lo que dificultará que alguien las fuerce. Sin embargo, perderían parte de su efectividad si no se combinan con un cierre igualmente resistente o algún tipo de elemento de bloqueo.
- Autoblocantes: Pueden estar fabricadas con diferentes materiales, pero tienen la ventaja de contar con un sistema que bloquea el acceso desde el exterior. Si alguien intenta subirlas, este sistema de seguridad se activa automáticamente, cerrando toda posibilidad de abrirla y acceder al local.
- De PVC: La ventaja de este material frente a los metales es que resisten mejor los cambios de temperatura y las inclemencias del tiempo, ya que no se oxidan.
- Lamas ciegas: Aumentan la seguridad porque impiden la visión hacia el interior del local, dificultando que un delincuente planee un robo, al no poder ver cómo es el espacio por dentro.
- Lamas perforadas: Igual que las anteriores con la diferencia de que sí permiten ver el exterior desde el interior.
Todos los tipos de persianas antirrobo mencionados pueden ser manuales o automáticas. Elegir una u otra tiene ventajas e inconvenientes, así que ten mucho cuidado y no te dejes llevar por promociones o mensajes comerciales.
Las automáticas suelen ser más seguras ya que son más difíciles de forzar y se les puede añadir un sistema de bloqueo. Pero, por otro lado, una avería del motor te impediría acceder a tu negocio.
El material es otro aspecto clave que hay que tener en cuenta. Debes buscar un material más resistente y difícil de forzar, pero no olvides que el clima y la temperatura pueden deteriorar las persianas con el tiempo.
En resumen, al elegir las persianas más seguras para tu local, tendrás que atender al criterio calidad-precio y buscar la opción más adecuada. Es recomendable que estimes el valor total dentro de tu negocio y luego calcules el presupuesto apropiado.
Si, por ejemplo, tu negocio es una joyería o cualquier otro tipo de tienda con artículos de lujo, deberías instalar una persiana autoblocante del metal más resistente posible. Un robo podría suponer la pérdida de miles y miles de euros.
Es diferente si tienes un pequeño negocio donde no hay muchas cosas de valor. Si, en ese caso, tu presupuesto es más limitado, también es recomendable que instales una persiana antirrobo, aunque esta tenga un sistema menos sofisticado.
