La seguridad es una inversión que todas las empresas deben realizar. Sea cual sea el negocio del que hablemos, lamentablemente nadie está exento de sufrir un robo (ya sea de materiales o datos), actos vandálicos o incluso atentados contra la integridad de los trabajadores.
No olvidemos que la seguridad no solo abarca actos delictivos, sino también los accidentes laborales. Uno de los mayores desafíos de seguridad para cualquier empresa suele ser la protección de los almacenes.
Generalmente, son espacios muy amplios, lo que hace que la tarea de supervisarlos por completo sea más compleja. En este artículo, te daremos algunos consejos de seguridad para almacenes y las mejores cámaras de vigilancia.
Los mayores peligros en el almacén
Al mencionar la palabra almacén, seguramente lo primero que nos viene a la mente es la imagen de una gran nave destinada a la logística de una empresa. Sin embargo, este concepto abarca espacios mucho más diversos, ya que existen negocios que tienen pequeños almacenes que se usan solo para guardar mercancía.
Obviamente, cuanto mayor es el espacio, mayores son las brechas de seguridad que pueden producirse. Ahora bien, los peligros que podemos encontrar en estas instalaciones no solo tienen que ver con la posibilidad de sufrir un robo. También está en juego la salud y la integridad de los trabajadores.

Así, entre los mayores peligros en un almacén, destacan los accidentes laborales. Especialmente al manejar maquinaria pesada, la empresa debe asegurarse de que se cumplan las medidas de seguridad exigidas por ley sin excepción alguna. Esto incluye el uso de cinturón de seguridad, casco, etc.
El riesgo de incendio, sobre todo causado por problemas relacionados con la electricidad, es otro peligro que se debe tener en cuenta al invertir en la seguridad del almacén. Un cortocircuito o incluso un descuido pueden provocar que un fuego se propague en cuestión de minutos.
Las inundaciones son otro de los problemas contra los que una empresa debe estar prevenida al tomar medidas para proteger su almacén. El agua es tan peligrosa como el fuego si no se toman las precauciones adecuadas.
Por último, pero no menos importante, no debemos olvidar la posibilidad de que uno o más intrusos se cuelen en un almacén con la intención de cometer un robo. En general, son espacios vulnerables porque suelen contener grandes cantidades de materiales de valor, y es habitual que existan puntos ciegos en la vigilancia.

Conociendo cuáles son los mayores peligros en cuanto a la seguridad del almacén, veamos una serie de consejos para protegerlos:
Consejos de seguridad para almacenes
Para que tu almacén esté protegido contra robos, incendios, inundaciones y accidentes laborales, puedes empezar siguiendo estos consejos para reforzar la seguridad:
- Establecer un protocolo de seguridad para entradas y salidas: Controlar la entrada tanto del personal como de la mercancía es vital para que un almacén sea seguro. Por ello, se recomienda prohibir la entrada de cualquier material o persona que no tenga la acreditación necesaria.
Por otro lado, es fundamental supervisar las salidas de emergencia, evitando especialmente la presencia de cualquier obstáculo que pueda impedir el paso. Si se activa una alarma de incendio o inundación, el camino hacia la salida debe estar completamente despejado.
- Instalar cámaras de seguridad: Para que el personal de seguridad pueda supervisar cada rincón sin excepción, sería necesario un número excesivamente alto de trabajadores. Pero instalar cámaras de seguridad nos permite mantener el foco en cualquier punto del almacén. Es importante asegurarse de que no haya puntos ciegos.
- Instalar una alarma: También es importante contar con un buen sistema de alarma, que emita un sonido de aviso si detecta algún peligro. Los sonidos tienen una doble función, ya que, por un lado, alertan y, por otro, funcionan como un buen elemento disuasorio.
- Iluminar y ventilar correctamente el espacio: La falta de luz puede provocar accidentes laborales, por lo que es importante que el espacio esté adecuadamente iluminado. Además, la ventilación también debe ser óptima, especialmente dado el riesgo de incendios.
- Capacitar a los empleados: Formar a los empleados en materia de seguridad evitará que se produzcan accidentes y les dará herramientas para actuar ante cualquier contratiempo, mejorando así su protección.
- Fijar las estanterías: Es crucial que las estanterías, especialmente las más altas, estén bien sujetas para evitar que se caigan. Pensemos que, en un almacén grande, la caída de una estantería grande podría causar un verdadero desastre.
- Evaluar los riesgos periódicamente: La evaluación de riesgos es una tarea que incluso se puede externalizar contratando a una empresa de seguridad. Consiste en revisar todos los elementos del almacén y señalar aquellos que puedan conllevar más peligros. De esta forma, es posible intervenir para mejorar las medidas de seguridad.
Cámaras de seguridad para almacenes
La mejor cámara de seguridad para un almacén dependerá naturalmente de varios aspectos, incluido el tamaño del espacio. Además, es importante evaluar otros factores como la conexión a internet.
En este sentido, la elección del dispositivo dependerá de las necesidades de cada almacén. Si se trata de un almacén grande, lo mejor es contar con un sistema de videovigilancia completo, cuyas imágenes se reproduzcan en monitores en tiempo real.
Gracias a estos dispositivos, uno o varios vigilantes pueden estar atentos a lo que sucede en cada rincón del almacén, pudiendo alertar a un compañero si detectan algún peligro.

En cualquier caso, es preferible que las cámaras de videovigilancia que se instalen tengan la opción de visión nocturna, ya que deben seguir funcionando, incluso si el almacén no está activo. Gracias a esto, se puede estar prevenido ante robos o actos vandálicos, o pedir ayuda en caso de otros peligros como incendios.
En cuanto al tipo de cámara, las más comunes son las IP inalámbricas, que se conectan gracias a una red Wi-Fi, por lo que se necesitaría una conexión a internet para su funcionamiento. La otra opción, con cámaras CCTV con cables, que forman un circuito cerrado de televisión.
Estas últimas ofrecen una conexión más estable, aunque su principal desventaja es su instalación, precisamente por su funcionamiento con cables.
En caso de que el almacén no tenga conexión, también es posible adquirir dispositivos de grabación que funcionen sin ella, aunque en este caso se perdería la posibilidad de recibir las imágenes en tiempo real.
Esta última opción es más adecuada para almacenes pequeños destinados únicamente a guardar una cantidad moderada de mercancía.
No importa si tu negocio es grande o pequeño, lo que realmente cuenta es que tus empleados y tu mercancía estén seguros. Para ello, desde Yoigo Alarmas te recomendamos que eches un vistazo a nuestro catálogo de productos de seguridad en la web o que te informes más en el 900 622 550.
